
Hoy no he pintado con Toy boy.
Los juguetes empiezan a ser silencio para mí.
La paciencia es igual a una disolución en el tiempo. Acostumbrarse a no ser un ideal.
Ser tu mismo, frente a la imperfección. La felicidad es realidad, en compañia con los demás. Entiento por qué Antonio no quiere jugar conmigo. Por qué yo he decidido equivocarme.
No sólo soy silencio. Saber quien soy; me llevo un tiempo, un periodo que debía cumplir, cuando estaba perdido en la utopía. Mi caos.
Ahora siento cada instante. Nunca busco un principio, pero sí sentir que me encuentro en cada instante. Esa quizas sea la mejor definición de quien soy: siempre el mismo.
Luis Espín
( Hab1tat 13/ Septiembre/ 2010)

No hay comentarios:
Publicar un comentario